Experimentos aseguran exitoso encendido de la antorcha
Olímpica de en la cima del Everest
Aseguramos que la antorcha de los Juegos Olímpicos
se prenderá en la cima del monte Everest
y que todo el mundo verá las llamas flamantes,
comentó Ma Lin, director de la Comisión
de Ciencias de Beijing. Con el fin de asegurar el
exitoso encendido de la antorcha en la cima del
monte Everest, dicha comisión ha organizado
a varios organismos de investigación científica
para realizar experimentos en tres ocasiones, todos
los cuales resultaron exitosos.
El encendido de la antorcha Olímpica
en la cima del monte Everest es un tema lleno de
retos, declaró Ma Lin. En tiempos normales,
los vientos del Everest alcanzan una velocidad de
16 a 17 por segundo, equivalentes a vientos de 8
y 9 grados, y la temperatura oscila a unos 30°C
grados bajo cero, condiciones que imposibilitan
el encendido de la antorcha. Más aún,
aunque el encendido tenga éxito, no se pueden
demostrar las llamas en la pantalla de la televisión.
Esta es la razón por la que por encargo
del Comité Organizador de los Juegos Olímpicos
de Beijing, la Comisión de Ciencias de Beijing
y el Comité de Ciencias y Tecnologías,
han organizado a varias entidades para la verificación
de que se cumplirán 22 estándares
de 7 categorías para el encendido de la antorcha
de los Juegos Olímpicos en la cumbre del
Everest. Entre dichas entidades figuran la Comisión
Estatal de Ciencia, Tecnología e Industria
para la Defensa Nacional, la Administración
de Meteorología de China, el Grupo de Ciencia
y Tecnología de Cosmonáutica y la
Universidad Tsinghua.
En enero del 2006, el Comité Organizador
de los Juegos Olímpicos de Beijing definió
el programa y empezó a organizar experimentos
correspondientes. En septiembre del mismo año,
se hizo el primer experimento en terreno según
el resultado de los experimentos realizados en Beijing
a tres alturas sobre el nivel del mar en el monte
Everest.
Ma Lin reveló que en total se hicieron tres
experimentos en el monte Chomolangma. Después
del primer experimento en terreno, se hizo el segundo
experimento con un programa mejorado entre principios
de abril y finales de mayo del 2007. El experimento
logró resultados muy ideales y alcanzó
nuestra meta prefijada.
El último experimento se realizó
en el laboratorio a finales del 2007, a una temperatura
de 45°C bajo cero, la temperatura más
baja de todas las registradas, y con un viento de
30 metros por segundo para observar las llamas de
la antorcha.